lo q pienso

Estudio periodismo, tercer año.

4/11/2006

Rumbo a la segunda vuelta

La posibilidad de que el ex militar nacionalista Ollanta Humala se convierta en el próximo presidente del Perú podría complicar la relación con Chile, en momentos en que entre los dos países hay una discrepancia sobre el límite marítimo común.

Humala, quien lidera la carrera para la elección presidencial, ha moderado en las últimas semanas su mensaje, pero en el primer tramo de su campaña sacó provecho del sentimiento antichileno que sigue latente entre los peruanos.

Las relaciones peruano-chilenas han estado marcadas por episodios de tensión en los últimos cinco años, que alcanzaron su auge en noviembre pasado cuando el Congreso peruano aprobó una ley de dominio marítimo que cuestiona un área de 35.000 km2 en el Pacífico sobre la cual Chile ejerce actualmente dominio.

Sigue creciendo en América Latina la sensación de incertidumbre y cierta tensión sobre la relación que un eventual gobierno del caudillo peruano establecerá con las autoridades chilenas. La política de reequipamiento militar instrumentada en los últimos meses por el ex presidente Ricardo Lagos y profundizada ahora por Michelle Bachelet, ya provocaron una fuerte reacción de Humala, quien ha denunciado que con esa actitud las autoridades de Santiago han roto el equilibrio militar estratégico de la región.

Pero en realidad la desconfianza es mutua. En el entorno de Bachelet sospechan de algunos de los planes que pretende concretar el caudillo ultranacionalista en caso de acceder al poder en su país, en especial respecto de la situación de las empresas de capital chileno instaladas en territorio peruano. Y también han causado gran preocupación las versiones acerca de la posibilidad de que Humala, atendiendo la presión de su propia familia, disponga la amnistía y liberación de los lideres de los grupos guerrilleros Sendero Luminoso y Tupac Amar, entre los que se encuentra uno de sus hermanos.

“No soy antichileno”, ha asegurado en diversas oportunidades el polémico candidato de Unión por Perú frente a las especulaciones generadas respecto a su dura posición hacia Chile. Sin embargo, su ataque permanente a la clase política chilena se convirtió en uno de los ejes centrales de su campaña electoral y un elemento que, de acuerdo con los principales analistas regionales, le ha servido para ganarse la simpatía de los sectores populares y las corrientes más nacionalistas del país.

De hecho desde que Humala presentó su programa de gobierno, en el que anuncio su intención de limitar a las empresas chilenas que operan en Perú su imagen ha experimentado un crecimiento notorio y eso se vio reflejado en los sufragios del domingo recién pasado, al punto de superar a su principal adversaria, la candidata neoconservadora Lourdes Flores.
Si vemos los programas de gobierno de los candidatos predilectos Flores u Ollanta, no existen grandes diferencias en la política respecto a nuestro pais. Es decir, mantener relaciones amistosas y colocar el tema de la limitación marítima como prioritario en la agenda peruana.

Aunque no hay que negar que existen factores que hacen más favorable la alternativa de la candidata conservadora de la Alianza Unidad Nacional, seria mucho más fácil trabajar con un gobierno que tiene un sistema político importante en apoyo. Si ganara Humala, el Congreso sería de oposición a él y eso en el caso de Flores sería mucho más conveniente, ya que contaría con un apoyo parlamentario más amplio, que le permitiría conversar con Chile sobre una base política más sólida.

Humala fue el ganador el domingo con 29,48 por ciento, seguido por García, con 24,98 por ciento, y Flores, 24,97 por ciento, con 73 por ciento de actas escrutadas a nivel nacional. El comandante en retiro del Ejército, de 43 años, que durante la mayor parte de la campaña previa fue ubicado segundo por las encuestadoras, detrás de Flores, recibió la cantidad mayor de votos el domingo, en lo que fue sin embargo la cifra más baja que haya obtenido en primera vuelta el candidato ganador en la historia del país. Además, las proyecciones para el parlamento unicameral dan al partido de Humala la primera minoría, con 43 legisladores, seguido por el APRA de García, con 35, y por la Alianza que respalda a Flores, con 19.

4/04/2006

La infinita búsqueda de la perfección



Las operaciones estéticas están al alcance de todos, hombres y mujeres quieren entrar al pabellón a esculpir su cuerpo, no solo para verse bellos; quieren recuperar la autoestima, sentirse mas jóvenes o ser mas valorados en el entorno social.

La influencia de los medios de comunicación no deja de ser un factor clave en esta búsqueda de la perfección, si basta con encender el televisor y ver como aparecen mujeres jóvenes recién salidas del pabellón con “pechugas” nuevas, luciéndolas como si fuera un auto nuevo.
Antes si una persona osaba en someterse a alguna operación guardaba el secreto con recelo, por vergüenza o miedo a ser juzgada por la sociedad. Ahora todo ha cambiado, está de moda hacerse un “retoque” o darse el gusto de ponerse lo que le falta o sacarse lo que le sobra, es así de simple pasa en todos los estándares sociales y en todo el mundo.

El tema de costos no es menor. Una nuevas técnicas de gimnasia, dietas torturadoras, extraños aparatos que prometen la perfección en un dos por tres o innovadores tratamientos de nombres dudosos, entre tantos otros, terminan, tarde o temprano, haciendo sentir a las mujeres culpables de no ser flacas, jóvenes, tener la piel lisa o el trasero levantado. Y cuando, finalmente, sucumben para mejorar su relación con el medio y su estado psicológico, muchas veces son catalogadas de frívolas y superficiales.

“¡La vida me cambió, ahora estoy feliz!”, es la típica frase de una mujer recién operada, asegura que le subió la autoestima a mil, que era lo que necesitaba para ser feliz, pero realmente es una cuestión social, ahora es más aceptada y valorada en el lugar que este.

No es raro escuchar a mujeres de todas las edades soñar con tener la boca de Angelina Jolie, los ojos de Cameron Díaz o la cintura de Kate Moss y así hasta “trozar” cada parte del cuerpo humano y ponerle un apellido famoso. Esto es signo de la directa influencia que tienen los medios sobre la gente.


La manipulación a través de la publicidad es cada vez mayor, mostrando una clara perdida del pudor , hay una presión de un modelo estético que no existe en nuestra sociedad, son ideas norteamericanas que como usualmente se instalan en nuestro país como si fueran propias.

Cabe cuestionarse si el “sobrepasar la normalidad” implica separarnos de nuestras propias características físicas o convencernos de que, por medio de intervenciones quirúrgicas, lograremos parecernos o tener el look de determinadas celebridades y, con esto, mejoraremos la forma en que los demás nos ven y nuestra autoestima, sin considerar que nuestro cuerpo, simplemente, es distinto.


3/28/2006

Confiado por una salida al mar

El carismático Evo Morales, flamante Presidente de Bolivia, ha vuelto a plantear en el Día del Mar, la demanda de su país por una salida soberana al Pacífico. Han pasado ya 127 años de la perdida del litoral boliviano a manos de Chile, y Morales no se da por vencido. Ha pedido a los organismos internacionales que lo ayuden a solucionar el tema, llamando a una reunión urgente de la OEA para reclamar sus derechos sobre el territorio marítimo. Bolivia perdió su acceso soberano al mar durante la guerra del Pacífico, en 1879. Entonces porque debemos devolver un territorio que ganamos en una guerra donde estaba en juego esta soberanía?, solo por que el “héroe”, según la historia boliviana, Eduardo Abaroe dió la vida y no se rindió ante el ejercito chileno?. Ahora para quedar bien el mandatario boliviano liberó de culpa al pueblo chileno por la pérdida del mar y señaló a intereses británicos como los verdaderos responsables de esta guerra. Si somos inocentes entonces debemos liberarnos de esta carga y decir simplemente NO. El mar es nuestro fue peleado por nuestro ejército y no se debe desmerecer aquella batalla en que muchos de nuestros soldados dieron la vida defendiendo la patria.
Al parecer el único que estaba de acuerdo con devolver mar al Bolivia fue el fallecido Salvador Allende quien manifestaba su preocupación por el país vecino pero nunca en público por su popularidad, nadie quiere quedar mal en esta historia y no creo que la Presidenta Bachelet sea la apropiada para favorecer éste derecho sin fundamentos que plantea el vecino gobierno.

El 99% de los chilenos declara no estar de acuerdo en dar mar a Bolivia, así como tampoco entregar mar territorial a Perú. Evo Morales peca de ingenuo si cree que con negociaciones diplomáticas el gobierno chileno otorgaría parte de su territorio para que Bolivia tenga un acceso soberano al mar, no hay que olvidar que perdieron el mar en una guerra que ellos quisieron pelear, aliados con Perú. Avanzamos más al norte de Lima y a Perú le devolvimos gran parte del territorio, en ésa misma guerra desaprovechamos parte de nuestro territorio en el sur a manos de Argentina, asumimos esa pérdida porque fuimos derrotados. Bolivia fue dominada hace más de 100 años. No es posible que sigan pegados en un pasado tan antiguo. Para sacar productos al mar, Chile ha construido carreteras, líneas de ferrocarriles para Bolivia y más encima no pagan impuestos. Por el momento Bolivia es una potencia en materia energética para la región, motivo por el cual debe aprovechar su situación y hacer alianzas e intercambios estratégicos que permitan desarrollar su nación en diversos aspectos. Sería pertinente que en primera instancia Bolivia y Chile no se vean como naciones hermanas ni nada de sentimentalismo que termina recordando sus profundos odios, deberían verse como socios comerciales, el tiempo, la inteligencia de acuerdos en materia de política binacional y los acuerdos económicos que tomen estarán marcando no solo el destino de sus países sino de América del sur. Evo Morales busca refugio en los socialistas de la región latinoamericana, un claro ejemplo es la buena relación que tiene con el Presidente venezolano Hugo Chávez, quien lo apoya en su lucha por el mar, es de esperar que Michelle Bachelet no caiga en el cuento de los amigos socialistas que se dan la mano y caminan juntos por una mejor relación en la política exterior. Hasta el momento me parece bien que el pueblo chileno esté en contra de dar mar a Bolivia, y que el gobierno no se deje presionar por el presidente indígena, el día que lo haga lo pagará muy caro pues estamos bajo la mira de muchos otros países desarrollados que tienen muy buena relación con el país como por ejemplo EE.UU., no queremos perder la amistad que tanto nos a costado cultivar con los norteamericanos, o el cambio de mando será radical. Solo queda esperar y ver si hay quórum internacional para los incesantes llamados del mandatario boliviano.